La verdadera vida de Walter White


Así es taringueros, como lo dice el titulo, está es la verdadera vida de Walter White, digo, de Bryan Cranston, el actór de renombre que interpreta al más reconocido profesor de química y cocinero de metanfetamina, repasando su trayectoria personal y profesional.

serie


Bryan Cranston estaba destinado (para el común pensamiento general de que si tus papás se conocieron de tal o cual manera) a ser actor. Sus padres se conocieron en una clase de interpretación en Hollywood (de acá el cliché pedorro). Joe Cranston había sido un boxeador de renombre que se empecinó en abrirse camino en el inestable mundo del espectáculo, y un día conoció a la coqueta y simpática Peggy. Ambos se enamoraron y formaron una familia con tres hijos: Kyle, Bryan y Amy... Pero a nadie le importa, porque solo uno de esos 3 es recordado aún en la actualidad como "uno de los mejores actores de guión".

La cara de Bryan Cranston va a estar para siempre relacionada a Walter white, sin dudas, y es que ese personaje, el más emblemático de Bryan Cranston, cambió su vida para siempre. Después de un largo camino haciéndose lugar en películas de bajo presupuesto y algunas series, el éxito lo encuentra pasados los cincuenta años.

personaje


actor

El actor quiso repasar los momentos más trascendentales de su existencia en una apasionante autobiografía que lleva por título "Secuencias de una vida", dedicada con profundo amor a sus hermanos, su mujer y su hija. A través de 345 páginas, Bryan describe con todo lujo de detalles experiencias que le marcaron desde que era un niño hasta su actual y privilegiado estatus de actor de carácter.

Como no podía ser de otra manera, Breaking Bad, la aclamada serie dramática creada por Vince Gilligan que se mantuvo cinco temporadas en antena y le reportó cuatro premios Emmy, ocupa un lugar muy especial en el libro. Tanto que incluso Bryan se permite comenzar la lectura con la escena más dura que le tocó vivir durante el rodaje: la muerte de Jane. Grabar aquel dramático episodio con la novia drogadicta de Jesse, ya hizo que el actor explicara muy emocionado en una entrevista en televisión que mientras miraba a la actriz podía ver el rostro de su propia hija reflejado en ella...



Quitando el contexto de Breaking Bad por un rato, Bryan recuerda que de niño era atlético y bastante "bobo e ingenuo". No le iba mal en el colegio y admiraba a su hermano mayor, con el que mantiene siempre una excelente relación. Era travieso, eludía la responsabilidad como todo taringuero y se ganó el apodo de "Pete el Escurridizo". Con su padre jugaban al béisbol e iban al cine, y se enamoró de Jane Fonda viendo "La ingenua explosiva" (1966). A los siete años grabó con entusiasmo su primer anuncio publicitario.

Su infancia fue feliz hasta que sus padres se divorciaron. La ambición de Joe no llegó a ningún lado, no conseguía trabajo como actor y el hogar se convirtió en un lugar de tensión permanente. Su adolescencia la pasó alejada de la figura paterna. Él y Kyle se fueron una temporada a la granja de los abuelos maternos, donde aprendió a DECAPITAR POLLOS esas enseñanzas del abuelo te la robo. Su hermana menor y su madre se trasladaron a vivir junto a los padres de Joe. Peggy tenía la esperanza de recuperar a su marido, pero los planes se frustraron y sucumbió a la bebida y la depresión. Con el tiempo, Bryan logró perdonar el comportamiento de sus progenitores.
Fue mucho peor que si hubieran muerto en un accidente, porque estaban ahí pero no les importaba cómo estábamos mis hermanos y yo. Fueron fantásticos por diez años y luego todo se fue.


Cranston describe cómo dos profesoras de primaria le animaron para que explotara su sangre de interprete y repasa todos los oficios que ha tenido que desempeñar hasta ganarse la vida actuando: repartidor de diarios, pintor de brocha gorda, camarero, vendedor en un mercado de barrio, ministro oficiante de bodas, consultor de citas, y hasta vigilante de seguridad. Este último trabajo le ofreció su primera oportunidad de ver de cerca a una estrella de Hollywood: Alfred Hitchcock (uno de los mejores directores indiscutibles de la historia).

El actor no evitó tratar temas más íntimos como la primera vez que la puso, metió el gol, lustró el roble, insertó la nutria, mojó el pez, y otras cientos de maneras estupidas de decir que perdió su virginidad a los 16 años con una prostituta en Austria.
No hubo fuegos artificiales. Ni ternura. Ni conversación. (...) Ella no esperaba nada de mí. No sentía nada. Para ella, había sido un momento completamente olvidable. Pero sería un momento que yo jamás olvidaría.


Tampoco tiene solución alguna el relatar un episodio traumático que experimentó con una exnovia drogadicta a la que se refiere como ?Ava? que acabó en una escalofriante ensoñación: imaginó que la asesinaba golpeando sistemáticamente su cabeza contra un pared. Se conocieron en los años 80 en una audición y en su primera cita tuvieron una ?maratón sexual?. Sin embargo, cuando descubrió su adicción a las drogas la dejó y ella empezó a acosarle y amenazarle de muerte.

pelicula


Bryan dedica un capítulo especial al año que pasó recorriendo Estados Unidos en moto junto a su hermano al estilo "Easy Ryder" (una película dramática de 1969 dirigida por Dennis Hopper, y con Peter Fonda, Hopper y Jack Nicholson como actores principales). En la carretera descubrió una libertad soñada, pero también numerosos peligros y el momento crucial en el que decidió ser actor: leyendo Hedda Gabler, de Ibsen, en una bolsa de dormir en Virginia... Invocó un credo que le guiaría para siempre:
Me dedicaré a algo que ame y, es de esperar, seré bueno en ello, en lugar de hacer algo para lo que soy bueno pero no amo.


Se curtió en el teatro, donde conoció a su primera mujer, Michelle Middleton (1977-1982), y para pagarse las clases trabajó en una plataforma de cemento, donde coincidió con Andy García. Protagonizó varios spots publicitarios, como las barritas de chocolate Mars con 23 años, para cuyo rodaje aprendió a hace escalada. Luego llegaría Loving, un culebrón protagonizado por Lloyd Bridges del que se siente muy orgulloso. Y es que Cranston tiene claro que todo su pasado le ha ayudado a ser quien es en el presente. Un hombre al que le encanta trabajar y esforzarse para mejorar cada día en su profesión.
Siempre intento aprender algo.


autobiografia


Al intérprete se le puede ver en "Seinfeld" con un papel más que secundario, o en "Expediente X" su primer contacto con Vince Gilligan (imagen de arriba), y alcanzó la popularidad con su papel de Hal en "Malcolm in the middle" (2000-2006). Una trayectoria lenta pero segura que le llevó hasta el papel más emblemático de su carrera televisiva. Para el rol de Walter White los productores pensaron en Matthew Broderick y Steve Zahn, pero Cranston ya se había enamorado del guion y contaba con el apoyo de Gilligan. Ideó un plan para no tener que presentarse a la audición y funcionó. Nadie se imagina ahora a otro actor que no sea él en la piel de un hombre que pasa de ser un don nadie a convertirse en un capo de la droga sintética. La extraordinaria historia de White y su álter ego Heisenberg hechizaron al público, que se hizo adicto a la serie.


breaking bad
Heisenberg


"Secuencias de una vida" está repleto de un sinfín de anécdotas que el actor explica con una sinceridad que engancha desde el principio. Se detiene especialmente en el amor que siente por su segunda mujer, la actriz Robin Dearden, y la hija de ambos, Taylor, que también es actriz.
Profesa una devoción infinita por el arte de la actuación, "una profesión que ha sido mi gran salvación?. Un trabajo terapéutico que no está exento de momentos difíciles y retos que pueden derivar en la peor de las pesadillas. ?El mundo del espectáculo tiene una atracción especial sobre los charlatanes y los farsantes, porque puede ser superficial, y vacío?.

walter white
jesse pinkman


Así, habla de la necesidad de buscar un sano equilibrio en la vida y da sabios consejos a los actores jóvenes:
Pon tu casa en orden. Tus relaciones, tu salud, tu vida personal: ese es tu fundamento. Si tu vida es cuerda, eso te permitirá volverte loco en el trabajo.


bryan cranston


Él, que está loco por su trabajo, ha demostrado también su versatilidad y talento en el teatro con "All the Way" encarnando al presidente Lyndon B. Johnson, personaje por el que obtuvo un Tony en 2014; y en la gran pantalla deslumbró con su Dalton Trumbo en "Trumbo" (2015), por la que recibió su primera nominación al Oscar.

A sus 61 años, Cranston disfruta de un más que merecido éxito manteniendo siempre los pies en la tierra. Ya hay ganas de verle en la nueva película de Richard Linklater, "Last Flag Flying", una comedia dramática en la que junto a Steve Carell y Laurence Fishburne interpretan a tres envejecidos veteranos de la marina de Vietnam.