A vos si, a vos te estoy hablando, que seguramente miraste con cariño y nostalgia la propuesta de la Unidad Popular, pero fuiste mansito como rumiante en la majada a dejarte trasquilar una vez más.
A vos si, a vos te estoy hablando, que ahora protestás y te quejás porque ves como el gobierno presenta otra vez un presupuesto que reafirma el continuismo con un 4.5 por ciento de PBI para la educación que es en realidad un 3.2 es decir que tus hijos van a seguir con más compañeros de los que debe, o sin cupo en la UTU con los mismos docentes agotados y afectados por el multi-empleo en aulas muchas veces ruinosas, cuando no en contenedores, y del 6% que te pusieron de gancho para el giro a la izquierda no hay noticia alguna.
Esa fue tu elección.
A vos si, a vos te estoy hablando, que ahora protestas y te quejas porque ves como el gobierno en vez de socializar la atención de la salud, creó un sistema que logró que los hospitales públicos siguieran tan malos como siempre, y las mutualistas privadas empeoraran la calidad de sus servicios, donde se fijan plazos de atenciones para consultas y operaciones que se cumplan la mayoría de las veces, luego que el paciente se ha desgastado presentando cartas y reclamos varios, vos decidiste que el Estado no cortara de una vez por todas con el lucro en la salud, con un sistema que paga a los gerentes de más de una institución sueldos de 400.000 pesos por mes, pero te niega un medicamento, o te hace esperar más de un mes para ver a un oftalmólogo, o un neurólogo.
Ese fue tu voto.
A vos si, a vos te estoy hablando, que ahora protestás y te quejás porque ves como el gobierno sigue con las viejas prácticas, y sabes bien cuales te digo.
Vos lo quisiste así.
A vos si, a vos te estoy hablando, que ahora protestás y te quejás porque ves como el gobierno se niega a aumentar al doble el salario mínimo, que debería valer el triple para equivaler a lo que era cuando se creó, así como las asignaciones o el hogar constituido, como lo eran originariamente sin topes ni franjas, pero no se recortan su propio bolsillo y con el dinero de toda la sociedad se compran hasta un pantalón.
Tu los pusiste ahí.
A vos si, a vos te estoy hablando, que ahora protestás y te quejás, pero no acompañaste con tu voto a los única izquierda en el Parlamento, que hoy te escuchan, que tienen pensamientos e ideas que quizás no acompañas del todo, lo que en definitiva no importa porque la realidad es así contradictoria y hay formas sanas de resolver las contradicciones en el seno del pueblo, pero que no te han cerrado la puerta en la cara, y si alguna vez te prometieron un plato de polenta compartida entre todos, te dieron un plato un cubierto y tu ración, y no hicieron como otros que te invitan a la parrillada completa, pero mientras ellos comen pulpón, a vos con suerte te tiran un panchito.
Tu voto fue por ellos.
Avívate de una vez si te invitan a comer al festival de la prosperidad y tu plato esta vació, no estás participando de él ya lo dijo Malcolm X.
Y de nada sirve que ahora te arrepientas, ahora lo que sirve es actuar desde donde estés, como puedas, dar una mano, comprar un bono, hablar con otro, acercarte a los compañeros, 3años son muchos, y a la vez no son nada, y no te quejes más por lo bajo, gritá, gritá a grito pelado, y transformá todo tu molestia, tu indignación, en acción, en organización, porque la poesía de este tiempo es así, son gritos en el cielo y en la tierra son actos.